sábado, 2 de junio de 2012

EL PARKOUR

     También conocido como el arte del desplazamiento, es una disciplina acrobática nacida al calor de una juventud inquieta, con pocas motivaciones sociales y escolares, debido a la apatía de una sociedad quebrantada y dispersa. La modernidad que empuja a los chavales a la calle, lugar donde pasan la mayor parte del tiempo, ha propiciado la aparición de fenómenos urbanos como el breakdance de los 80´s y el rap en los 90´s. Así como el surgimiento de tribus urbanas de tipo, como los emos, los skinheds, los punks, skaters y, finalmente, el parkour.



     Dimensiones sociales aparte, el parkour como disicplina deportiva, es de las más completas que existen. Combina a la perfección, la gimnasia acrobática con el atletismo, con la musculación y el fitness. La serie de obstáculos que se presentan para su ejecución, son de lo más variopinto y con diferentes grados de dificultad. Pueden ser muros, vallas, rocas, puentes, paredes, cursos de agua y hasta árboles y andamios de obra.



     La preparación física requerida para la práctica del parkour, es muy exigente. No cualquiera vale para subir y bajar muros, saltar vallas y escalar paredes y rocas. Es necesario un gran porcentaje de fuerza y resistencia muscular, así como gran movilidad articular, flexibilidad y elasticidad. También es muy importante, una perfecta concentración mental, para evitar fallos que podrían conducir a graves lesiones musculares y óseas.



     Definitivamente, como entrenamiento físico, es de lo más completo que he visto. Incluso, existe filmografía al respecto, donde el parkour aparece como eje central de la trama. Películas como "Yamakasi" y "La vuelta de los Yamakasi", han contribuido a su popularización.



FOTOS: Exhibición de Parkour en Valladolid.
               Lugar: Museo Patio Herreriano. Mayo 2012.

martes, 22 de marzo de 2011

EL ENTRENADOR PERSONAL (2)

     En la entrega anterior, vimos la importancia de contratar los servicios de un entrenador personal para conseguir unos objetivos específicos, así como la manera de contactar con los profesionales del sector a través de anuncios clasificados en prensa e internet. Otro sistema que también funciona, y me parece que es el más idóneo, es el boca a oído. Es decir, preguntar a nuestros amigos y conocidos que cuenten con los servicios de un entrenador personal, que nos faciliten observaciones y anécdotas referentes a sus experiencias con dicho entrenador y sus datos de contacto para de esa forma, si lo creemos conveniente, programar una entrevista para conocerle y ver la posibilidad de pasar a formar parte de su lista de clientes. Siempre será mejor fiarse de la recomendación de un conocido, que arriesgarse a perder el tiempo contratando a una persona de la que no se tiene ninguna referencia.

     Además de los conocimientos y eficacia que un entrenador pueda presentar, también es muy importante que éste tenga la apariencia de lo que representa. Un entrenador debe cuidar mucho de su apariencia física, no de modo excesivo ni altisonante, basta con que mantenga una imagen agradable y limpia, el cabello corto y la barba afeitada o bien cortada, los zapatos y la ropa limpia, así como mantenerse en excelente forma física, pues lo que vende es salud. Un entrenador con grandes conocimientos pero con una baja forma física, dificilmente logrará captar la atención y el respeto de sus clientes, del mismo modo que un "cachitas" con pocas aptitudes para la comunicación y enseñanza, no conseguirá trasladar los conceptos e ideas de entrenamiento a quienes lo hayan contratado. Lo ideal es que una buena apariencia vaya acompañada de una excelente actitud de servicio y conocimientos en la materia.

     También es muy importante, que el entrenador personal se mantenga actualizado y en constante formación. Los programas de entrenamiento evolucionan día con día, los sistemas que hace una década funcionaban a la perfección deben ser modernizados, estar al tanto de las nuevas tecnologías deportivas y organizativas, etc. Realizar un par de cursos de actualización cada dos años, sería lo más conveniente para reforzar la base de conocimiento acumulado, así como participar en foros de intercambio de opiniones y experiencias. Lo que se verá reflejado en una mejora de los servicios que el entrenador ofrece a sus clientes y lo diferenciará del resto de su competencia, posicionándolo de mejor manera en su área de trabajo. Siempre será mejor contar con un entrenador que se mantenga informado y al día, que uno que sólo tenga un método para todo y para todos.

      Pues bien, ya tenéis un entrenador personal. Lo que sigue es plantearse un objetivo y ponerse a entrenar duro para conseguirlo. ANIMO!!




martes, 15 de marzo de 2011

EL ENTRENADOR PERSONAL (1)

     En la actualidad, la oferta de servicios de gimnasios e instalaciones deportivas es muy amplia y variada, sobre todo en las grandes ciudades y centros urbanos de más de veinte mil habitantes. Aún así, hay un gran porcentaje de la población que no accede a los mismos, por muy distintos motivos. Uno de ellos es la falta de tiempo. La escasa o nula compatibilidad entre vida laboral, familiar y social, provoca que muchas personas encuentren poco tiempo para dedicarse a sí mismas, para separar unas cuantas horas a la semana para realizar actividades deportivas, con las consecuencias negativas de una baja calidad de vida, de salud y de imagen.

     Los gimnasios caseros, esos que tienen múltiples prestaciones y aditamentos, son una buena opción para combatir la falta de tiempo para entrenar. Su facilidad de montaje y utilización, los convierte en valiosos aliados para mantener un cierto nivel de forma física, si sabemos utilizarlos claro está. El problema, es que la mayoría de la gente que tiene un gimnasio casero, lo utiliza poco o nada, y la flamante adquisición se convierte muy pronto en el perchero más caro de la casa, bien sea por preferir la tentadora oferta del sofá y el televisor que están al lado, por tener un escaso conocimiento de las funciones de la máquina, o por falta de motivación para entrenar.

     La mejor opción para rentabilizar la compra de un gimnasio casero, es solicitar los servicios de un entrenador personal. Al contrario de lo que se podría suponer, dichos servicios actualmente no son nada caros. Si buscas bien en los anuncios clasificados de tu ciudad, encontrarás una oferta muy variada y con muchos perfiles de dónde escoger el más adecuado a tus intereses. Basta con contratar esos servicios tres veces por semana durante un par de meses, para confeccionar un buen programa de entrenamiento, y después una vez por semana para que el entrenador pueda llevar un seguimiento de tus progresos y hacer los ajustes necesarios.

     Un buen entrenador te realizará algunos test previos para conocer tus capacidades físicas, así como aconsejarte que te hagas una valoración médica antes de iniciar con el programa. De igual manera, no te inducirá a ejecutar ejercicios o movimientos para los que no estés preparado, te desaconsejará el uso de sustancias anabólicas o "milagrosas" y menos aún intentará vendértelas él mismo. Así mismo, mantendrá una presencia agradable y pulcra, puntualidad, un trato cortés y profesional en todo momento. Si no te encuentras a gusto con el entrenador que has elegido al principio, no tengas reparos en cambiarlo por otro que sea más conveniente a tus necesidades.

     Pues bien, ya tienes a tu entrenador personal. Si se establece una buena comunicación entre vosotros, ambos saldrán beneficiados de la relación. Sigue al pie de la letra sus indicaciones y procura ser puntual y no perder ninguna de tus sesiones, puesto que ello redundará en la obtención de los objetivos a conseguir. No dudes en preguntar cualquier duda que tengas con respecto a tu programa y comentar todo aquello que pueda considerarse relevante y de importancia para lograr las metas trazadas.

     Adelante y buen entrenamiento.



    

lunes, 14 de marzo de 2011

BENEFICIOS DEL TRABAJO CON PESAS EN LAS MUJERES

     Uno de los tópicos más desatinados con respecto a que las mujeres entrenen con pesas, es el infundio de que al hacerlo desarrollarán una musculatura y apariencia masculinas. Nada más alejado de la realidad. El trabajo con pesas o cargas, no provoca en la anatomía femenina ninguna transformación de esa índole, puesto que biológicamente es imposible cambiar las estructuras hormonales que rigen el funcionamiento de los sexos. Otra cosa es por supuesto, que algunas féminas que practican el culturismo profesional consigan construir físicos impresionantes, pero no de forma natural. Para conseguirlo, han de consumir cantidades ingentes de sustancias anabolizantes, precursores de la testosterona y machacarse intensamente en la sala de musculación durante mucho tiempo.

     Un entrenamiento con pesas, enfocado y adecuado a las características de cada mujer, aporta unos beneficios a mediano y largo plazo muy importantes y necesarios para el mantenimiento de la salud en general. Empezaremos primero por los más importantes, aunque son los menos visibles. Entrenar con pesas o cargas, favorece la osteogénesis, es decir, la aparición de nuevas células de hueso que previenen la osteoporosis, además de fortalecer los tejidos conectivos como tendones y ligamentos para prevenir lesiones. Mantener una actividad física con entrenamientos de fuerza, evitará la pérdida acelerada de la masa ósea, sobre todo de estructuras tan importantes como la columna vertebral, con la consiguiente ventaja de mantener una postura erguida y fuerte, incluso a edades avanzadas.

     Los beneficios más visibles y atractivos, se refieren al aumento de la masa magra con el resultado de elevar la tasa metabólica, lo cual conduce a una mayor pérdida de masa grasa. El músculo es un tejido activo que consume gran cantidad de calorías, lo que impide que la grasa se acumule con la ingesta diaria. Además de motivar un cambio psicológico al estilizar la figura, lo que conlleva un beneficio añadido de aumentar la autoconfianza y actitud de las mujeres en particular, y de las personas en general. Un cuerpo entrenado y en forma resulta muy atractivo para todos, además de reflejar la salud de quienes lo poseen.

     Un programa de entrenamiento personalizado, en el que la persona se sienta cómoda y motivada, hará que ésta no lo abandone, que se sienta con el interés de continuar mejorando, no sólo en el aspecto estético que ya es importante, sino en el sanitario, lo que promoverá una mejor calidad de vida a mediano y largo plazo.



    

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Por qué y para qué entreno?

     Las motivaciones que llevan a la gente a iniciar un programa de entrenamiento, son muy variadas y muchas veces no tienen mucho que ver con sus deseos. Algunas veces por prescripción médica, otras por motivos sociales, y algunas más por simple aburrimiento. En la actualidad, la actividad física a decaído considerablemente en todo el mundo, merced a un estilo de vida sedentario y comodino, favorecido por una dinámica de trabajo que nos obliga a permanecer demasiado tiempo en los centros de trabajo, comer de forma deficiente y dedicar las horas de ocio a vegetar en el sillón con el mando del televisor en la mano.

     No es de extrañar, que los pocos individuos que se apartan de la norma actual sean vistos como bichos raros, tachados de vigoréxicos o adictos al deporte, cuando lo que están haciendo no es otra cosa que mantener un estado óptimo de salud. No hacen falta sesiones interminables de ejercicios para mantenerse en forma, pues bastan 20 o 30 minutos de entrenamiento ligero para conseguir que nuestros cuerpos mantengan un aceptable nivel se salud. Biológicamente, seguimos siendo un organismo perfecto, adaptable a cualquier entorno que nos encontremos, pero esa misma adaptabilidad nos traiciona al insertarse en un medio tan pasivo como la sociedad actual.

     Las teorías del mínimo esfuerzo y la aparición de productos "milagrosos" que prometen dejarte el abdomen como un lavadero y unos brazos como troncos en dos semanas sin apenas levantarte del sofá, contribuyen al sedentarismo, apatía y transtornos de la alimentación como la bulimia y la anorexia, al no conseguir los objetivos prometidos. La única forma de conseguir y mantener un cuerpo saludable es moverse, hacer ejercicio físico, seguir un programa de entrenamiento adecuado a cada persona y no renunciar a las primeras de cambio.

     Todos, jovenes y mayores, estudiantes y amas de casa, ejecutivos y obreros, ricos y pobres pueden seguir un programa de entrenamiento sin perder demasiado tiempo o dinero, sólo necesitan esforzarse un poco al principio, y cada vez un poco más según vayan progresando. No hace falta ir a un gimnasio super acondicionado, casi cualquier cosa que tengamos a mano en casa, en un parque, en la oficina o el colegio, nos servirá para empezar a movernos y mantenernos en forma. Recordad, un cuerpo saludable es la mejor manera de mantener nuestra calidad de vida.