lunes, 14 de marzo de 2011

BENEFICIOS DEL TRABAJO CON PESAS EN LAS MUJERES

     Uno de los tópicos más desatinados con respecto a que las mujeres entrenen con pesas, es el infundio de que al hacerlo desarrollarán una musculatura y apariencia masculinas. Nada más alejado de la realidad. El trabajo con pesas o cargas, no provoca en la anatomía femenina ninguna transformación de esa índole, puesto que biológicamente es imposible cambiar las estructuras hormonales que rigen el funcionamiento de los sexos. Otra cosa es por supuesto, que algunas féminas que practican el culturismo profesional consigan construir físicos impresionantes, pero no de forma natural. Para conseguirlo, han de consumir cantidades ingentes de sustancias anabolizantes, precursores de la testosterona y machacarse intensamente en la sala de musculación durante mucho tiempo.

     Un entrenamiento con pesas, enfocado y adecuado a las características de cada mujer, aporta unos beneficios a mediano y largo plazo muy importantes y necesarios para el mantenimiento de la salud en general. Empezaremos primero por los más importantes, aunque son los menos visibles. Entrenar con pesas o cargas, favorece la osteogénesis, es decir, la aparición de nuevas células de hueso que previenen la osteoporosis, además de fortalecer los tejidos conectivos como tendones y ligamentos para prevenir lesiones. Mantener una actividad física con entrenamientos de fuerza, evitará la pérdida acelerada de la masa ósea, sobre todo de estructuras tan importantes como la columna vertebral, con la consiguiente ventaja de mantener una postura erguida y fuerte, incluso a edades avanzadas.

     Los beneficios más visibles y atractivos, se refieren al aumento de la masa magra con el resultado de elevar la tasa metabólica, lo cual conduce a una mayor pérdida de masa grasa. El músculo es un tejido activo que consume gran cantidad de calorías, lo que impide que la grasa se acumule con la ingesta diaria. Además de motivar un cambio psicológico al estilizar la figura, lo que conlleva un beneficio añadido de aumentar la autoconfianza y actitud de las mujeres en particular, y de las personas en general. Un cuerpo entrenado y en forma resulta muy atractivo para todos, además de reflejar la salud de quienes lo poseen.

     Un programa de entrenamiento personalizado, en el que la persona se sienta cómoda y motivada, hará que ésta no lo abandone, que se sienta con el interés de continuar mejorando, no sólo en el aspecto estético que ya es importante, sino en el sanitario, lo que promoverá una mejor calidad de vida a mediano y largo plazo.



    

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