En la entrega anterior, vimos la importancia de contratar los servicios de un entrenador personal para conseguir unos objetivos específicos, así como la manera de contactar con los profesionales del sector a través de anuncios clasificados en prensa e internet. Otro sistema que también funciona, y me parece que es el más idóneo, es el boca a oído. Es decir, preguntar a nuestros amigos y conocidos que cuenten con los servicios de un entrenador personal, que nos faciliten observaciones y anécdotas referentes a sus experiencias con dicho entrenador y sus datos de contacto para de esa forma, si lo creemos conveniente, programar una entrevista para conocerle y ver la posibilidad de pasar a formar parte de su lista de clientes. Siempre será mejor fiarse de la recomendación de un conocido, que arriesgarse a perder el tiempo contratando a una persona de la que no se tiene ninguna referencia.
Además de los conocimientos y eficacia que un entrenador pueda presentar, también es muy importante que éste tenga la apariencia de lo que representa. Un entrenador debe cuidar mucho de su apariencia física, no de modo excesivo ni altisonante, basta con que mantenga una imagen agradable y limpia, el cabello corto y la barba afeitada o bien cortada, los zapatos y la ropa limpia, así como mantenerse en excelente forma física, pues lo que vende es salud. Un entrenador con grandes conocimientos pero con una baja forma física, dificilmente logrará captar la atención y el respeto de sus clientes, del mismo modo que un "cachitas" con pocas aptitudes para la comunicación y enseñanza, no conseguirá trasladar los conceptos e ideas de entrenamiento a quienes lo hayan contratado. Lo ideal es que una buena apariencia vaya acompañada de una excelente actitud de servicio y conocimientos en la materia.
También es muy importante, que el entrenador personal se mantenga actualizado y en constante formación. Los programas de entrenamiento evolucionan día con día, los sistemas que hace una década funcionaban a la perfección deben ser modernizados, estar al tanto de las nuevas tecnologías deportivas y organizativas, etc. Realizar un par de cursos de actualización cada dos años, sería lo más conveniente para reforzar la base de conocimiento acumulado, así como participar en foros de intercambio de opiniones y experiencias. Lo que se verá reflejado en una mejora de los servicios que el entrenador ofrece a sus clientes y lo diferenciará del resto de su competencia, posicionándolo de mejor manera en su área de trabajo. Siempre será mejor contar con un entrenador que se mantenga informado y al día, que uno que sólo tenga un método para todo y para todos.
Pues bien, ya tenéis un entrenador personal. Lo que sigue es plantearse un objetivo y ponerse a entrenar duro para conseguirlo. ANIMO!!

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