También conocido como el arte del desplazamiento, es una disciplina acrobática nacida al calor de una juventud inquieta, con pocas motivaciones sociales y escolares, debido a la apatía de una sociedad quebrantada y dispersa. La modernidad que empuja a los chavales a la calle, lugar donde pasan la mayor parte del tiempo, ha propiciado la aparición de fenómenos urbanos como el breakdance de los 80´s y el rap en los 90´s. Así como el surgimiento de tribus urbanas de tipo, como los emos, los skinheds, los punks, skaters y, finalmente, el parkour.
Dimensiones sociales aparte, el parkour como disicplina deportiva, es de las más completas que existen. Combina a la perfección, la gimnasia acrobática con el atletismo, con la musculación y el fitness. La serie de obstáculos que se presentan para su ejecución, son de lo más variopinto y con diferentes grados de dificultad. Pueden ser muros, vallas, rocas, puentes, paredes, cursos de agua y hasta árboles y andamios de obra.
La preparación física requerida para la práctica del parkour, es muy exigente. No cualquiera vale para subir y bajar muros, saltar vallas y escalar paredes y rocas. Es necesario un gran porcentaje de fuerza y resistencia muscular, así como gran movilidad articular, flexibilidad y elasticidad. También es muy importante, una perfecta concentración mental, para evitar fallos que podrían conducir a graves lesiones musculares y óseas.
Definitivamente, como entrenamiento físico, es de lo más completo que he visto. Incluso, existe filmografía al respecto, donde el parkour aparece como eje central de la trama. Películas como "Yamakasi" y "La vuelta de los Yamakasi", han contribuido a su popularización.
FOTOS: Exhibición de Parkour en Valladolid.
Lugar: Museo Patio Herreriano. Mayo 2012.



